Cada vez que un pueblo se siente oprimido por sus gobernantes comienza a preguntarse que tan posible seria cambiar la situación en la que vive, que tan factible podría ser unirse ante un régimen para derrocarlo o por lo menos obligarlo a cambiar su forma de actuar para con ellos.

Una sociedad demasiado unida puede sentirse lo suficientemente fuerte para enfrentar a sus gobernantes. Pero cuando una sociedad es demasiado grande y se fragmenta en distintas regiones y formas de pensar, se vuelve muy difícil que las expectativas de unión (que es la única fuerza efectiva contra el gobierno) puedan siquiera pensarse.

Entonces por qué, si la sociedad en viseras de la revolución estaba tan fragmentada, pudo llegar a darse un levantamiento, hasta cierto punto común, entre los distintos sectores  de la sociedad; ¿Qué fue lo que hizo que un buen sector de la sociedad se sintiera lo suficientemente unido y con el suficiente apoyo como para decidir comenzar una revuelta con aspiraciones revolucionarias?, mejor dicho, ¿Qué y quién hizo que los grupos, que después fueron los revolucionarios, se sintiera tan fuerte como para enfrentar al gobierno porfirista?, o ¿por qué el gobierno porfirista, de repente ya no se presento tan fuerte e intocable ante estos grupos rebeldes?

Es cierto que para que una sociedad decida oponerse a un régimen necesita estar demasiado mermado u oprimido en muchos aspectos (la frase “no hay nada que perder” puede ilustrar esta idea), pero no podemos pensar en una lucha o rebelión sin que el bando revolucionario tenga una espiración de victoria. Definitivamente hay ciertos aspectos que son fundamentales para una oposición real y organizada, la “revolución jazmín” de la actualidad, por ejemplo, no obedece a cuestiones de carestía económica en su sociedad; mas bien esta apoyada por intereses de “terceros”, escudados en la idea de democratizar de esta zona (esta comparación es solo un ejemplo, para dar a entender la idea de los distintos carácteres de las revoluciones y rebeliones, y sin intención de comparar esta situación con la estudiada) . Si existe un apoyo en las rebeliones, impulsada, como veremos, por una clase dirigente (elite intelectual), tenemos que encontrar los mecanismos de convencimiento que adopto este grupo para convencer a la sociedad de que su labor era justa y tenia posibilidades.

Ya que seguramente existieron diversos mecanismo y actores históricos en este fenómeno, resulta muy complicado hacer una búsqueda exhaustiva para determinar todos, o al menos los mas importantes, por lo que este trabajo se centrara en uno de estos factores que, a mi modo de verlo, podría significar el aspecto psicológico “reciente” más importante de este proceso de convencimiento: la idea de que el gobierno era vulnerable en ese momento y que un buen numero de la población apoyaba el movimiento contra el dictador Díaz. Cuando digo “reciente” me refiero a que pudo ser de la ultimo (cronológicamente hablando) que influyo en este fenómeno estudiado. Pero debido a lo grande que puede ser este tema he decidido centrarme en el papel que jugó la prensa revolucionaria del PLM.